martes, 4 de abril de 2017

XIII premio "Antonio Bienvenida" a los Valores Humanos

XIII premio "Antonio Bienvenida" a los Valores Humanos otorgado a Dª. Esther Hernánz Romero a la memoria de su hijo Víctor Barrio (Las Ventas, 2 de abril del 2017).





“Estar hoy aquí, sobretodo es, porque me dais la oportunidad de poder agradecer públicamente todos los actos, absolutamente todos los actos que se han hecho en memoria de mi hijo. Todos los pueblos, muchas ciudades, por asociaciones…sobre todo por poder dar las gracias a toda esa gente que yo cariñosamente llamo mi cuadrilla. Ellos han hecho una piña alrededor de mi familia para no dejar que nos viniéramos abajo. Agradecérselo especialmente a la Asociación de Amigos Víctor Barrio que se han erigido en nuestro brazo largo que llega a todos los lados. A todos los sitios donde la familia no puede llegar para agradecer todo lo que se está haciendo.
Dicho esto, yo recuerdo todas las noches conversaciones con mi hijo porque no quiero olvidar nada. Pero hay una conversación que se viene todas, absolutamente todas las noches, porque hay una frase que tengo grabada a fuego. Él hablaba de todo, pero al final siempre acababa hablando de toros y en aquella ocasión él se quejaba de la desidia del mundo del toro, que no luchaba por lo suyo. Se quejaba sobretodo de que nos habíamos conformado, que nos habíamos sentado a esperar a que los demás lucharan por ellos. Y él decía para sí, que es el mundo del toro el que tiene que levantar sus manos, no cuatro pelagatos que vayan diciendo por ahí lo contrario. Porque ya lo sabemos todos: la ignorancia es lo más atrevido que hay. Y él decía aquella vez: mamá lo peor de todo que el aficionado está dejando de tomárselo en serio porque ya no mueren toreros en la plaza ¡Esa conversación yo la tengo grabada a fuego!
Pero quiero que ustedes la tengan en la frente para que se den cuenta que la tauromaquia es una lucha entre el toro y el torero. Y que ahí se están jugando la vida los dos. No quiero que eso se le olvide a nadie. Quiero que se les tenga el respeto que debe. Porque es verdad que mi hijo ha muerto pero mi hijo tenía un sueño y era dignificar esta profesión. Y en ese y en eso consiste mi LUTO: en ayudar a que el sueño de mi hijo jamás muera.
Es difícil vivir con un dolor. Pero si realmente con lo que no se puede vivir es sin sueños, sin ilusiones o sin metas. Yo sigo soñando con ver a mis nietos correr en el jardín de mi casa ¡qué duda cabe que ahora serán menos! Sigo teniendo la ilusión de ver crecer a mi familia y luchar. Luchar porque la vida es una lucha no es un cuento de Disney. A los niños también hay que enseñarles lo que es el dolor. No pasa nada. Los niños son mucho más fuertes que nosotros. Sobre todo hay que tener metas. Y les puedo asegurar que el 9 de julio del 2016 durante cuatro horas y media que me pasé en un coche camino de Teruel yo me fijé una. Una que me ayuda a levantarme todas las mañanas de la cama.
Mi meta es estar a la altura de mi hijo. Porque que no se le olvide jamás a nadie: RESPETO, VALOR y TESÓN son sinónimos de VÍCTOR BARRIO.
También si me lo permiten me gustaría dedicar este premio a todas las mujeres que tienen familia con oficios de alto riesgo. Pero especialmente, como no, las del mundo del toro. Y en ese mundo, hoy si me lo permiten yo quiero mencionar a tres. Dos de ellas son mis princesas: Ruth y Raquel. Raquel y Ruth. Raquel es mi agenda, mi memoria personal y mi extensión hacia la vida de mi hijo. Y Ruth. Ruth es mi pequeña, mi motor en mi vida que no tiene ni idea de la fuerza que tiene. La tercera. La tercera es una mujer muy fuerte pero sobretodo es la persona más generosa que yo voy a conocer jamás.
Ella me enseñó a entender las inquietudes de mi hijo. Ella me enseñó a que ser madre no es llevar a los niños de la mano y no dejar de moverse. Sino estar ahí siempre para curar las heridas cada vez que se caiga. Ella estaba conmigo el día que mis hijos nacieron. Y cómo no, estaba en Teruel el día que su nieto murió. Mamá, ¡gracias por estar ahí siempre para curarme las heridas!
¡Muchas gracias!”

P.D.: Esta entrada es para hacer llegar y transmitir las palabras que Dª. Esther pronunció el pasado día 2 de abril en Las Ventas.

P.D.: Rectifico una palabra LUTO no lujo como escribí (27-5-2017)